Poco o nada impresionante

Superhéroes como tú Andrea Goro

Bretaña Francesa en 2016

¿Queréis que os cuente una mentira muy grande? Crecer y hacerse mayor es admitir que no es posible hacer todas las cosas maravillosas que queríamos hacer; es agarrarse a lo que es fácil y práctico, abandonar nuestras pasiones y luchar por las de otra gente a quien ni siquiera le importamos.

Digo que es mentira porque yo creo que crecer de verdad es saber adaptarse a las limitaciones que te va poniendo la vida sin perder de vista lo que de verdad te importa. A cada persona le importan unas cosas diferentes, claro. Por ejemplo, a ti te puede parecer que el verdadero sentido de la vida está en esforzarse por fundar una familia enorme, unida y llena de salud; a aquél le puede parecer que lo mejor es vivir en pleno contacto con la naturaleza, en una isla cálida y tranquila, con la única obligación de buscar comida y resguardarse del frío por las noches y a aquella otra le puede apetecer pasarse años estudiando en las universidades más prestigiosas para ser la primera humana en vivir en Marte. Por supuesto estas aspiraciones no tienen por qué ser invariables a lo largo de los años, pero el caso es que una vez que tenemos algo en mente y decidimos conseguirlo, todos encontraremos más o menos obstáculos que van a hacer que modifiquemos el objetivo final. Éste se va transformando en algo más alcanzable y realista conforme vamos madurando (pues la imaginación no tiene límites cuando somos niños o adolescentes). Pero que nos adaptemos a las circunstancias no significa que estemos cambiando drásticamente nuestro proyecto vital.

Sigue leyendo

Anuncios